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Dulce árabe. Baklava

Crujientes dulces rellenos de frutos secos y miel
No te asustes que aunque aparente ser un dulce complicado no lo es, solo vas a necesitar un poco de paciencia porque picar los frutos secos y pincelar las hojas de masa filo lleva su tiempo, pero va a merecer la pena el tiempo dedicado, porque además de estar riquísimos te salen un monton de ellos que podrás disfrutar unos cuantos días.
Recuerda que se conserva a temperatura ambiente 5 o 6 días, solo tapado con un paño.
La primera vez que probé dulces árabes fue hace mas de 30 años en Egipto. Me quedé enamorada de ese sabor y aroma a canela y azahar, de esa cantidad de frutos secos sin azúcar pero deliciosamente dulce por la miel y sobre todo el crujiente de su masa.
Si te gustan los dulces muy crujientes, este será tu favorito a partir de ahora.
Confieso que había leído tantísimas recetas distintas que he terminado adaptándola a mi gusto particular, siempre respetando los ingredientes que se suelen usar en los países árabes.
En este caso le puse dos tipos de frutos secos pero pueden ser la cuatro tazas de una sola clase, por ejemplo de nueces, o almendras y pistachos.
Se me fueron 3 horas en la cocina entre pelando los pistachos, las almendras tostadas que también venían con piel y picando todo.
El resto es solo pincelar cada capa de Filo, con mantequilla y alternar cada cierto número de capas con los frutos secos, para terminar rociándolo con un almíbar cuando sale del horno.
Después dejarlo reposar unas horas, mejor toda la noche para que la pasta crujiente se impregne bien con el almíbar y nada más.

INGREDIENTES:
  • 20 hojas de masa Filo.
  • 1/2 paquete de 250 gr de mantequilla derretida sin sal
  • 2 tazas de nueces
  • 2 taza de pistachos
  • 1 cucharadita colmada de canela en polvo
  • 1 taza de azúcar
  • el  jugo de 1/2 limón
  • 3/4 taza de agua
  • 1/4 taza de miel (yo usé melaza golden syrup o miel de caña)
  • Agua de azahar (al gusto, pero recuerda que si te pasas amarga) 
PREPARACIÓN
  1. La masa filo debe adaptarse al tamaño exacto de  nuestra bandeja. Así que si sobra cortaremos la tira que sobre y desechamos.
  2. Empezamos fundiendo el paquete de mantequilla al microondas.
  3. Encendemos el horno a 170 calor arriba y abajo.
  4. Ahora preparamos el almíbar para que de tiempo a que se enfríe, mezclando el agua, el zumo de limón, el azúcar, el agua de azahar a nuestro gusto y la miel. Ponemos al fuego unos 10 minutos hasta que forme un almíbar ligero.
  5.  Apartamos  entonces y dejamos enfriar
  6. Preparamos la bandeja untando con un pincel todo el fondo de la bandeja con mantequilla fundida..
  7. Ahora ponemos dos hojas y pincelamos con la mantequilla fundida, otras dos, y así hasta 6 hojas, pincelamos y ponemos por encima  la mitad de los frutos secos 
  8. Ahora toca hacer lo mismo con 6 hojas,  y el resto de los frutos secos
  9. Y de nuevo 6 u 8 hojas, pincelando siempre cada dos.
  10. Cuando ya lo tenemos, nos toca cortar con cuidado haciendo cuadraditos todos iguales.
  11.  Y al horno,  unos 40 minutos hasta que esté doradito.
  12. Sacamos y rociamos con el almíbar y espolvoreamos con los frutos secos que mas nos gusten.
  13. Solo queda déjalo reposar al menos 6 horas para que absorba bien el almíbar.
Flores comestibles. Azahar

Mousse de chocolate. Receta Paco Torreblanca

Cremoso mousse de chocolate en un vasito de chocolate con pistachos y rosas

La más sencilla de todas las recetas y que puedes complicarla tanto como tu quieras. Recetas de mousse de chocolate hay montones, pero sin huevo y que esté deliciosa recomiendo esta del más famoso repostero de España, Paco Torreblanca. En esta ocasión me llevé la llevé del programa de televisión que compartía con David de Jorge, y que puedes ver aquí. con todo lujo de detalles. En mi caso y como tenía que hacerlo para 20 personas y no tenía copas para tantos, opté por hacer pequeños envases de chocolate negro, que además de resultarme muy práctico están tan buenos como tu quieras, dependiendo del chocolate que compres.
Terminé decorando con pistachos troceados y unos pétalos de rosas glaseados, que contrasta con el amargo del chocolate negro.

INGREDIENTES
  • 200 gr de chocolate negro 75% aunque yo puse un 52%
  • 200 gr de nata montada
  • 100 ml. de nata líquida
  • Pizca de sal
ELABORACIÓN 

Para hacer el mousse de chocolate
  1. Troceamos el chocolate y dejamos en un recipiente.
  2. Ponemos a hervir la nata al fuego y cuando esté a punto de hervir la viertes sobre el chocolate y deja que se temple hasta alcanzar la temperatura ambiente, alrededor de 30 grados. Respetar la temperatura  porque si está más caliente se bajará la nata montada al añadirla.  (Puedes calcular la temperatura con solo tocarla como verás en el video de enlace).
  3. Mientras tanto, montar la nata. Coge una cucharada y lo echas sobre el chocolate, mezclamos con suavidad y después vuelcas esta mezcla de chocolate sobre la nata montada. Continúa removiendo con delicadeza, con movimientos envolventes y suaves hasta que esté todo integrado.
  4. Verter en las copas, decorar preferentemente con algo de chocolate blanco para que haga contraste.  Y conservar en la nevera.
Para hacer los vasitos de chocolate
  1. Es tan sencillo como fundir el chocolate negro en el microondas o fundiendolo al fuego lento mientras removemos.
  2.  Verter en el molde que vayamos a usar. En ese caso utilicé los moldecitos de silicona de hacer magdalenas, pero puedes usar los vasitos de hacer flan que son de papel de aluminio, o vasitos de plásticos de tirar, para que los puedas cortar.
  3. Una vez fundido el chocolate pincelas bien el molde, metes en la nevera y en unos minutos estará listo, luego desmoldar con cuidado para que no se rompan. Yo uso chocolate negro porque el con leche es un poco más blando y con el calor de las manos aguanta menos para manipular y desmoldar.

Mermelada de ciruela con especias

Roja y brillante mermelada de ciruelas

Te cuento la escena, aparece mi marido por la puerta con una bolsa enorme de ciruelas que le regaló no se que amigo, de no se que finca de las cumbres de Gran Canaria. Así que después de una semana comiendo ciruelas a todas horas, porque me chiflan, aún quedan muchas para hacer una buena mermelada especiada.
Personalmente me gusta este tipo de mermeladas para comer con salados, con todo tipo de quesos, pero confieso que con el majorero semi duro estaba perfecto, pero con los ahumados ya son una delicia para agasajar a los amigos o con galletas cracker simplemente o un trocito de pan bizcochado y cosas saladas de ese tipo. Pero con una tostadita mañanera con mantequilla salada queda perfecta.
Aunque lleva un buen puño de pimientas no te asustes, solo queda un sabor estupendo pero que no pica, siempre que tengas la precaución de no morder directamente una de las bayas.

INGREDIENTES:
  • 1 kg de ciruelas 
  • 600 gr de azúcar moreno
  • 1/2 vaso de agua
  • 1 palo de canela
  • una cucharada de bayas de pimienta
  • 2 clavos de olor
ELABORACIÓN
  1. Primero lavamos bien las ciruelas y sin pelarlas las cortamos en trozos, quitando la semilla.
  2. Ponemos las ciruelas en un caldero al fuego con el 1/2 vaso de agua. 
  3. Dejamos cocer unos 10 minutos y añadimos entonces el azúcar moreno.
  4. Removemos y dejamos cocer quince minutos más.
  5. Ahora añadimos las semillas de pimientas, los clavos y el palo de canela.
  6. Exprimimos el zumo de medio limón y cocemos hasta que tenga la densidad que nos guste, recordando que al enfriar se espesa.
  7. Poner en tarros ya tienes mermelada para una temporadita
Forma de conseguir el vacío en los tarros para que se conserven perfectamente;
  1. Llenamos los botes con la mermelada caliente.
  2. Se tapan bien.
  3. Se dan la vuelta y se ponen cabeza abajo (la tapa para abajo) y se dejan en esa posición durante 24 horas.
  4. Pasadas las 24 horas le damos a vuelta y ya está listo para  guardar.
Con muchas ciruelas, azúcar, canela y pimienta, tienes una mermelada de ciruelas

Adaptada de receta de Pakus @futurobloguero

Bizcocho con harina de garbanzos y tomillo limón

Bizcocho de garbanzos con  hojitas de tomillo limón
Un queque perfecto para los que tienen problemas con el gluten, pero no tiene porqué ser exclusivo para ellos, de hecho no es mi caso, la realidad fue,  que tenía un paquete de harina de garbanzos que me trajo mi hermana y no sabía qué hacer con él, así que buscando y rebuscando me decidí por un bizcochito que siempre viene bien para los desayunos. Está bueno, bastante rico, pero te tiene que gustar el aroma del garbanzo y como a mi me gusta y mucho, me pareció un modo distinto de darles de comer legumbres a los más pequeños que no suelen ser amantes de ellos.

INGREDIENTES PARA UN MOLDE DE 20 CM.
  • 5 huevos
  • 200 g azúcar
  • 100 g de nata para montar
  • 100 g de leche
  • 80 g de aceite de oliva virgen extra
  • 25 g del licor  que mas te guste, yo usé limonchello, pero puede ser anís
  • 250 g de harina de garbanzos
  • 12 g de levadura en polvo
  • hojitas de tomillo limón - opcionalBizcocho de harina de garbanzos y glaseado por encima con tomillo limoneroELABORACIÓN 
  1. Encendemos el horno a 180ºC.
  2. Mientras engrasamos el molde con mantequilla.
  3. Mezclamos y tamizamos la harina con la levadura y apartamos.
  4. Separamos los huevos, las claras de las yemas y batimos las claras a punto de nieve con la sal y reservamos.
  5. Ponemos las yemas con el azúcar y batimos a velocidad para obtener una mezcla muy espumosa. En este punto ya incorporamos la nata liquida, la leche el aceite y el licor que en mi caso fue limonchelo.
  6. Ahora incorporamos la harina de garbanzos mezclada con la levadura con suavidad y por ultimo las claras a punto de nieve con movimientos envolventes para que no se baje.
  7. Vertemos al molde y al horno unos 35 minutos. Pinchamos con un palito de brocheta y si sale limpio ya está. En caso que salga húmedo dejamos 5 minutos mas, hasta que salga totalmente limpio
  8. La decoración es optativa, puedes simplemente espolvorearlo con azúcar glas.
  9. O como en este caso que hice un glaseado con azúcar glas y el zumo de medio limón y por encima un poquito de ralladura de limón y tomillo-limón.
Bizcocho con harina de garbanzos

Bizcocho de zanahorias y almendras

Bizcocho jugoso sin aceite de zanahorias y almendras
Un bizcocho húmedo que recuerda mucho a la tarta de Santiago, no lleva nada de grasa añadida solo lo que contienen los huevos, así que es perfecta para los que andan batallando contra el colesterol y perfecto para asegurarnos que la familia consume zanahorias sin darse ni cuenta.
En esta ocasión lo decoré con un poco de coco rallado y unos crisantemos enanos (Dendranthema) que son flores comestibles, pero sólo los pétalos, elimina bien el resto antes de comerte la flor que no tiene demasiado sabor, es más bien decorativa.

INGREDIENTES
  • 125 gr de almendras molida o bien enteras y las mueles tu misma
  • 4 huevos
  • 200 gr de azúcar
  • 280 gr de zanahorias
  • 60 gr de Maicena
  • 80 gr de harina de reposteria
  • Ralladura de un limón
  • Una pizca de sal
  • 1 sobre de levadura
  • Coco rallado y flores para decorar (opcional)
ELABORACIÓN
  1. Precalentamos el horno a 180º
  2. Untamos el molde con mantequilla y espolvoreamos con un poquito de harina para que no se pegue.
  3. En mi caso las almendras las tenía enteras y las tuve que moler en una picadora a máxima velocidad, pero si ya compraste las almendras molidas te ahorras este paso.
  4. En una batidora de buena potencia, ponemos el azúcar con la cascara de limón, solo la parte de color y picamos al máximo.
  5. Incorporamos las zanahorias y molemos hasta hacer como un batido.
  6. Añadimos los huevos y batimos.
  7. Por último incorporamos la Maicena, la harina, la levadura, sal y almendras molidas y batimos poco, solo hasta que se vean bien incorporados todos los ingredientes.
  8. Vertemos en el molde y al horno unos 40 minutos.
  9. Dejamos enfriar un poco antes de desmoldar y pasar a la rejilla para que enfríe del todo antes de decorar.
Bizcocho jugoso y húmedo de zanahoria decorado con coco y flores comestibles

TARTA DE FRUTAS

Cerca de 30 años haciendo esta receta que sigue siendo la favorita de uno de mis hijos. Cada año por su cumpleaños me pide la misma tarta que solo se modifica en las frutas que contiene y en algún ingrediente que con el paso de los años he tenido que cambiar. 
Por ejemplo, al principio le ponía petit suisse natural, pero eso hoy no existe, al menos en Canarias, así que lo he sustituido por queso fresco quark de danone o philadelphia. El resto todo igual, porque la marca de la gelatina me la sigue trayendo cualquier amiga cuando viaja a Alemania, ya que la marca Dr. Oetker, no la comercializa en mi tierra. Así que si no la consigues puedes utilizar cualquier otra gelatina o glaseado hecho con confitura de albaricoque por ejemplo y un poco de agua diluidas al fuego.  Yo uso esta porque solidifica muy rápido y en este caso es lo que me interesa. Pero este paso no es indispensable, sencillamente queda más bonita y brillante la fruta y la conserva perfecta durante varios días en la nevera. 
En cuanto a la crema  siempre he usado una natilla instantánea por dos motivos, uno, porque en Canarias es muy habitual usar la natilla inglesa Pearce Duff, y la otra porque suelo hacer esta tarta en Agosto que es su cumple y con el calor me quedo más tranquila no usando cremas que llevan huevo.
Las cantidades que he puesto, dan para un pastel del tamaño de la bandeja del horno, o para un molde redondo de 23 cm. en ese caso lo abrimos en dos y nos salen dos pasteles, ya que se trata de una tarta no muy gruesa, fresquita y ligera que igual usas de postre, que para acompañar la merienda.
Las frutas que usamos depende de la temporada. En este caso hemos puesto frambuesas, plátanos, uvas, kiwis y mangos, pero en otras ocasiones utilizo melocotones en almíbar cortados, o gajos de mandarinas, cerezas ácidas de las que vienen en bote.... el caso es disfrutar de los sabores y contrastes de colores. 

INGREDIENTES 
  • 5 huevos
  • 5 cucharadas de agua
  • 125 gr. de azúcar
  • 1 cucharadita de vainilla o azúcar avainillada
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • 130 gr. de harina
  • 400 gr. queso fresco 
  • 2 cucharadas de natillas en polvo Pearce duff o puding de vainilla de cualquier marca, o hacer una crema pastelera.
  • 400 ml de leche entera
  • 1 cucharada sopera de azúcar.
  • 2 sobrecitos de gelatina en polvo (no indispensable).
  • Frutas según nuestro gusto.
ELABORACIÓN;
  1. Encendemos el horno a 180º
  2. Separamos las yemas de las claras, y comenzamos por batir las claras a punto de nieve con una cucharada del azúcar.
  3. Reservamos.
  4. Ahora batimos enérgicamente las yemas con las cucharadas de agua, la esencia de vainilla y el resto del azúcar. Las batimos hasta que blanqueen y aumente su volumen considerablemente. 
  5. Añadimos la harina junto con la levadura tamizadas envolviendo con la espátula y al final añadimos las claras montadas a punto de nieve.
  6. Vertemos sobre la bandeja del horno, que yo he forrado con papel vegetal, pero que puede estar untado simplemente con mantequilla y espolvoreado con harina para que no se pegue.
  7. Al horno unos 15 minutos si lo hacemos en la bandeja, pero 40 minutos si usamos un molde redondo de 23 cm, porque tendrá mas altura. Dejamos enfriar sobre una rejilla, que se puede usar la misma rejilla del horno puesta al revés.
  8. Mientras enfría preparamos la crema de vainilla que este caso usamos las natillas Pearce Duff, mezclando dos cucharadas de los polvos con 400 ml de leche entera.
  9. Ponemos al fuego la leche de la que hemos apartado medio vasito donde disolvemos los polvos. Una vez que hierve la leche la apartamos del fuego y vertemos la mezcla anterior. Espesará casi instantáneamente.
  10. Dejamos enfriar, pero cubriendo con un film pegado a la superficie para que no haga nata.
  11. Vamos lavando y cortando las frutas que hemos elegido.
  12. Una vez frío, podemos empezar a untar nuestro bizcocho con el queso fresco, siendo generosos para que quede bien cubierto.
  13. Sobre el queso vertemos entonces la crema de vainilla y colocamos la fruta como mas nos apetezca. A mi me gusta que los colores hagan contraste, pero también queda estupenda toda con un solo tipo, por ejemplo toda de mandarina.
  14. Ahora ya terminada la cubro con gelatina preparada según las instrucciones del fabricante. Aunque tengo la costumbre de sustituir el agua por el zumo de alguna fruta. Por ejemplo zumo de naranja, o el almíbar de las latas de melocotón si he optado por esa fruta. También puedes hacer un sencillo glaseado con unas cucharadas de confitura de albaricoque, que pega con todo, y un poco de agua, que calientas al fuego y luego pincelas todas las frutas.


Caracolas de chocolate con almendras y salvia


Todos hemos probado alguna  vez esas caracolas de hojaldre y chocolate, crujientes y adictivas. Si además el chocolate es Nutella, tenemos asegurado que con una sola no nos bastará, pero si encima le ponemos unas almendritas tostadas por encima, es una delicia.
En esta receta la flor comestible la tenemos mezclada con las almendras en el espolvoreado que le hacemos por encima.
Pegan estupendamente la salvia con las almendras y el hojaldre, un sabor mas rústico y con sabor a campo.
Sencillita de hacer y te sacará de mas de un apuro poque agradará a todos.
La salvia si no la tienes a mano puedes suprimirla por completo, solo es un complemento no indispensable.

INGREDIENTES para 16 caracolas
  • 2 laminas rectangulares de hojaldre fresco.
  • Nutella.
  • 50 gr. de almendras crudas.
  • 5 hojitas de salvia.
  • 1 huevo batido 
PREPARACIÓN
  1. Picamos juntas las almendras con las hojitas de salvia.
  2. Precalentamos el horno a 180º .
  3. Sacamos un ratito antes el hojaldre de la nevera para que sea fácil extender sin que se rompa.
  4. Extendernos la primera lamina, sin retirar el papel que trae y que nos servirá para poner en la bandeja del horno y ponemos encima la crema de chocolate según nuestro gusto, pero sin que sea demasiado porque nos impedirá manerjarlo luego para rizar.
  5. Si la crema está muy fría podemos calentar un poco el micoondas para extenderla con mas facilidad.
  6. Ponemos encima la otra lámina de hojaldre, haciéndolas coincidir.
  7. Ahora cortamos tiras de un dedo de ancho, siendo mas fácil si tienes a mano un cortapizzas.
  8. Ahora cada tira la enrollamos como un tornillo para luego formar la espiral y colocar en la bandeja del horno.
  9. No se inflan ni crecen demasiado por el relleno, así que no necesitas dejar excesivo espacio entre ellas.
  10. Pincelamos cada una con el huevo batido,  y ahora rociamos con las almendras y la salvia.
  11. Al horno hasta que esté bien doraditas.
  12. Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.