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TARTA DE FRUTAS

Cerca de 30 años haciendo esta receta que sigue siendo la favorita de uno de mis hijos. Cada año por su cumpleaños me pide la misma tarta que solo se modifica en las frutas que contiene y en algún ingrediente que con el paso de los años he tenido que cambiar. 
Por ejemplo, al principio le ponía petit suisse natural, pero eso hoy no existe, al menos en Canarias, así que lo he sustituido por queso fresco quark de danone o philadelphia. El resto todo igual, porque la marca de la gelatina me la sigue trayendo cualquier amiga cuando viaja a Alemania, ya que la marca Dr. Oetker, no la comercializa en mi tierra. Así que si no la consigues puedes utilizar cualquier otra gelatina o glaseado hecho con confitura de albaricoque por ejemplo y un poco de agua diluidas al fuego.  Yo uso esta porque solidifica muy rápido y en este caso es lo que me interesa. Pero este paso no es indispensable, sencillamente queda más bonita y brillante la fruta y la conserva perfecta durante varios días en la nevera. 
En cuanto a la crema  siempre he usado una natilla instantánea por dos motivos, uno, porque en Canarias es muy habitual usar la natilla inglesa Pearce Duff, y la otra porque suelo hacer esta tarta en Agosto que es su cumple y con el calor me quedo más tranquila no usando cremas que llevan huevo.
Las cantidades que he puesto, dan para un pastel del tamaño de la bandeja del horno, o para un molde redondo de 23 cm. en ese caso lo abrimos en dos y nos salen dos pasteles, ya que se trata de una tarta no muy gruesa, fresquita y ligera que igual usas de postre, que para acompañar la merienda.
Las frutas que usamos depende de la temporada. En este caso hemos puesto frambuesas, plátanos, uvas, kiwis y mangos, pero en otras ocasiones utilizo melocotones en almíbar cortados, o gajos de mandarinas, cerezas ácidas de las que vienen en bote.... el caso es disfrutar de los sabores y contrastes de colores. 

INGREDIENTES 
  • 5 huevos
  • 5 cucharadas de agua
  • 125 gr. de azúcar
  • 1 cucharadita de vainilla o azúcar avainillada
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • 130 gr. de harina
  • 400 gr. queso fresco 
  • 2 cucharadas de natillas en polvo Pearce duff o puding de vainilla de cualquier marca, o hacer una crema pastelera.
  • 400 ml de leche entera
  • 1 cucharada sopera de azúcar.
  • 2 sobrecitos de gelatina en polvo (no indispensable).
  • Frutas según nuestro gusto.
ELABORACIÓN;
  1. Encendemos el horno a 180º
  2. Separamos las yemas de las claras, y comenzamos por batir las claras a punto de nieve con una cucharada del azúcar.
  3. Reservamos.
  4. Ahora batimos enérgicamente las yemas con las cucharadas de agua, la esencia de vainilla y el resto del azúcar. Las batimos hasta que blanqueen y aumente su volumen considerablemente. 
  5. Añadimos la harina junto con la levadura tamizadas envolviendo con la espátula y al final añadimos las claras montadas a punto de nieve.
  6. Vertemos sobre la bandeja del horno, que yo he forrado con papel vegetal, pero que puede estar untado simplemente con mantequilla y espolvoreado con harina para que no se pegue.
  7. Al horno unos 15 minutos si lo hacemos en la bandeja, pero 40 minutos si usamos un molde redondo de 23 cm, porque tendrá mas altura. Dejamos enfriar sobre una rejilla, que se puede usar la misma rejilla del horno puesta al revés.
  8. Mientras enfría preparamos la crema de vainilla que este caso usamos las natillas Pearce Duff, mezclando dos cucharadas de los polvos con 400 ml de leche entera.
  9. Ponemos al fuego la leche de la que hemos apartado medio vasito donde disolvemos los polvos. Una vez que hierve la leche la apartamos del fuego y vertemos la mezcla anterior. Espesará casi instantáneamente.
  10. Dejamos enfriar, pero cubriendo con un film pegado a la superficie para que no haga nata.
  11. Vamos lavando y cortando las frutas que hemos elegido.
  12. Una vez frío, podemos empezar a untar nuestro bizcocho con el queso fresco, siendo generosos para que quede bien cubierto.
  13. Sobre el queso vertemos entonces la crema de vainilla y colocamos la fruta como mas nos apetezca. A mi me gusta que los colores hagan contraste, pero también queda estupenda toda con un solo tipo, por ejemplo toda de mandarina.
  14. Ahora ya terminada la cubro con gelatina preparada según las instrucciones del fabricante. Aunque tengo la costumbre de sustituir el agua por el zumo de alguna fruta. Por ejemplo zumo de naranja, o el almíbar de las latas de melocotón si he optado por esa fruta. También puedes hacer un sencillo glaseado con unas cucharadas de confitura de albaricoque, que pega con todo, y un poco de agua, que calientas al fuego y luego pincelas todas las frutas.


Caracolas de chocolate con almendras y salvia


Todos hemos probado alguna  vez esas caracolas de hojaldre y chocolate, crujientes y adictivas. Si además el chocolate es Nutella, tenemos asegurado que con una sola no nos bastará, pero si encima le ponemos unas almendritas tostadas por encima, es una delicia.
En esta receta la flor comestible la tenemos mezclada con las almendras en el espolvoreado que le hacemos por encima.
Pegan estupendamente la salvia con las almendras y el hojaldre, un sabor mas rústico y con sabor a campo.
Sencillita de hacer y te sacará de mas de un apuro poque agradará a todos.
La salvia si no la tienes a mano puedes suprimirla por completo, solo es un complemento no indispensable.

INGREDIENTES para 16 caracolas
  • 2 laminas rectangulares de hojaldre fresco.
  • Nutella.
  • 50 gr. de almendras crudas.
  • 5 hojitas de salvia.
  • 1 huevo batido 
PREPARACIÓN
  1. Picamos juntas las almendras con las hojitas de salvia.
  2. Precalentamos el horno a 180º .
  3. Sacamos un ratito antes el hojaldre de la nevera para que sea fácil extender sin que se rompa.
  4. Extendernos la primera lamina, sin retirar el papel que trae y que nos servirá para poner en la bandeja del horno y ponemos encima la crema de chocolate según nuestro gusto, pero sin que sea demasiado porque nos impedirá manerjarlo luego para rizar.
  5. Si la crema está muy fría podemos calentar un poco el micoondas para extenderla con mas facilidad.
  6. Ponemos encima la otra lámina de hojaldre, haciéndolas coincidir.
  7. Ahora cortamos tiras de un dedo de ancho, siendo mas fácil si tienes a mano un cortapizzas.
  8. Ahora cada tira la enrollamos como un tornillo para luego formar la espiral y colocar en la bandeja del horno.
  9. No se inflan ni crecen demasiado por el relleno, así que no necesitas dejar excesivo espacio entre ellas.
  10. Pincelamos cada una con el huevo batido,  y ahora rociamos con las almendras y la salvia.
  11. Al horno hasta que esté bien doraditas.
  12. Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.

Pastel de ciruelas con begonias

Pastel de ciruelas


Esas ciruelas que son grandes y gorditas pero que nunca se vuelven blandas...no me gustan. Pero para los pasteles y tartas son las mejores, porque no se deshacen, es sencillo quitarles el hueso y una vez horneadas quedan deliciosas. Así que para esta receta son las perfectas. El toque dulce del bizcocho que va debajo,  contrastando con las ciruelas algo ácidas combinan maravillosamente.
Un pastel perfecto para desayuno o la merienda.
La decoración, como siempre, queda a  la elección de cada una. Yo opté por asúcar glas y unas flores de begonias. Las begonias son flores comestibles con sabor ácido, casi tanto como el limón, así que si quieres comerla, sabes que puedes pero que son ácidas.
Tarta de ciruelas

INGREDIENTES PARA UN MOLDE DE 20 CM.:
  • 250 g de nata líquida  para montar  (crema de leche)
  • Azúcar 250 g
  • Ralladura de 1 limón
  • 2 huevos y 1 yema
  • 250 gr. de harina
  • 1 pizco de sal 
  • 600 gr de ciruelas frescas aproximadamente. Necesitas cubrir el pastel completo
  • 1 cda. de azúcar morena
  • 1 cda. de azúcar  blanca 
  • 1 cda. de pistachos pistachos (puedes usar nueces o almendras)
  • flores de begonias para decorar (optativa)
ELABORACIÓN:

Encendemos el horno a 160°.
Untamos con mantequilla y espolvoreamos con harina un molde desmontable.
Cortamos las ciruelas en cuatro y quitamos el hueso.
Batir la  nata casi montada con el azúcar y cuando esté le añadimos los dos huevos completos y la yema.
Incorporamos la ralladura de limón.
Ahora incorporamos la harina tamizada con la sal.
Ya solo queda colocar por encima los gajos de ciruelas.
Mezclamos en un taza la cucharada de azúcar morena, la blanca y los pistachos y repartimos por encima de las ciruelas.
Al horno como 90 minutos más o menos. Ya sabes, pinchar con un palillo o un cuchillo antes de sacar.
Desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla.
Una vez frío del todo, espolvorear con azúcar glas y decorar con unas flores de begonias.

Flores comestibles. Begonias

Despedimos el verano en el huerto de flores comestibles

rosas, cosmos, amapolas, tagetes
Tuvimos una primavera y un verano precioso en el jardín, para ser el primer año que me atrevo con las flores comestibles, no me dió nada de lata, ninguna plaga, ningún problema, al contrario diría que la combinación flores y verduras fue estupenda. Se dieron estupendamente los claveles chinos, las fucsias, los tagetes, los geranios, rosas, crisantemos, girasoles, cosmos, lavanda, jazmín, conejitos, margaritas, manzanilla, romero, albahaca, amapolas, begonias, caléndulas, centaurea (esta nos costó bastante que se diera bien, muchos intentos fallidos de semilleros) y los incombustibles pensamientos y violas.
Pero todo llega a su fin, después de un verano fuerte y algunos descuidos por mi parte durante las vacaciones en que nos visitó la calima varias veces y las altas temperaturas, llegó el momento de arrancar  todo lo estropeado que ha sido mucho y volver a sembrar, pero antes aprovechamos para nutrir la tierra con los oligoelementos que desde el Cabildo de Gran Canaria se nos sugirió después de analizarla, extender compost en cantidad, estiércol y picar en profundidad, repasar las mangueras del riego y programar la rotación de los cultivos para que la tierra respire con nuevos requerimientos y necesidades.
Damos las gracias a la madre tierra y empezamos de nuevo… papas, calabacín, acelgas, tagetes, claveles, …y preparamos los  semilleros con nuevas flores de las que soportan bien el invierno canario. Un invierno tan suave que permite tener flores todo el año.

Arroz con leche y madreselva

Repostería con flores comestibles
¿Cuántas veces has pasado por un jardín y te atrajo un olor suave y delicioso y al girar la cabeza te encuentras una preciosa enredadera de madreselva?...unas pequeñas flores alargadas de color blancas y amarillas, sencillas pero intensamente fragantes. De niña las cogía y le arrancaba el rabito por debajo para chupar el dulce y perfumado néctar que tiene dentro de las flores. Así que es olerla y evocar mi niñez. Confieso que tengo muy mala memoria para  los recuerdos infantiles, sin embargo los olores me pueden transportar a distintas etapas de mi vida.
Llevo una temporadita oliendo la madreselva de mi vecina cuando salgo por la mañana amaneciendo y paso con el coche delante de su casa y pensando en cuantas recetas podría hacer con ellas. Para empezar y probar que tal me he decidido por un arroz con leche con madreselva. He infusionado la leche con las flores y con esa leche hice nuestro clásico postre.
Me encantó el resultado que obtuve y el maravilloso olor que quedó en mi cocina.
La infusión de madreselva es una de las infusiones más deliciosas, es de color amarillo pálido y posee un aroma suave y un sabor muy dulce, además tiene un montón de propiedades por su contenido en vitaminas, minerales, fibras dietéticas, carbohidratos y potentes antioxidantes.

INGREDIENTES
  • 1 litro de leche
  • 200 gramos de arroz de grano redondo 
  • 125 gramos de azúcar
  • La cáscara de un limón
  • 1 cucharadita de mantequilla
  • Un puñado de flores de madreselva lavadas y secas
ELABORACIÓN
  1. Puse en un calderito  el litro de  leche y cuando estaba hirviendo le añadí el puñado de flores y aparte para que enfriase con las flores dentro. Como cuando haces una infusión con agua y cualquier té. 
  2. Cuando vuelve a estar fría, la colé, eliminé todas las flores y  sencillamente añadí el arroz bien lavado previamente, el azúcar y  la cáscara del limón.
  3. Ponemos a fuego medio alto hasta que rompa a hervir y luego lo bajamos a medio bajo removemos con cuidado y dejamos que se haga durante 45 minutos removiendo de vez en cuando y vigilando que no se nos queme.
  4. Servir y decorar como mas te guste, pero siempre con unas florecitas encima, de manera que el aroma te llegue mientras lo comes.Verás que es una delicia.
  5. En esta ocasión opté por espolvorear con azúcar y quemar con un soplete para caramelizarla.
Madreselva en el arroz con leche

Mousse de chocolate decorada con pétalos de flores

Flores comestibles
Esto es una sencilla mousse de chocolate con nata que en vez de hacerlo en vasitos individuales opté por una base de oreo y darle forma de tarta.
No sabía cuantos invitados iba a tener, así que me resultaba mas fácil hacer tipo tarta y dependiendo de cuantos fuésemos cortaría las raciones.
Como encima decidí regarla con un confeti hecho de pétalos de diversas flores comestibles, cosmos, margaritas, claveles chinos... Solo lavarlas, secar bien y eliminar todo lo que no fuesen pétalos. Y el resultado fue resultón y coqueto, que como de sabor estaba buenísimo, a todos les pareció un postre fantástico. 
Hay dos maneras de simplificarla bastante y que yo te recomiendo, por ejemplo; la base no hace falta hornearla si no quieres, solo  necesitas fundir la mantequilla con las galletas bien molidas en una picadora y extender mientras aprietas bien y se queda una base estupenda. Otra cosa que puedes simplificar es el merengue, que te lo puedes evitar haciendo simplemente las claras batidas a punto de nieve bien firme con el azúcar, pero yo en este caso lo compliqué un poco por la manía que tengo de prevenir cuando utilizo huevo crudo y si además vamos a comer en el exterior me da miedo el huevo sin pasteurizar. Pero que no pasa nada, pero que son precauciones que tomo siempre que hay niños y ancianos, como en este caso.
Te cuento como la hice, la versión larga y complicada, pero que te queda igual de rica en la versión simplificada.
Si acortas con estas dos opciones puedes tenerla lista en media hora y además la puedes hacer el día antes y a la nevera.
¡Sinceramente, a todos les encantó, incluidos los niños mas exigentes¡ A mi me resultó un pelín pasada de azúcar, así que la próxima vez comparé un chocolate del 70% por ejemplo y quedará mas amarga que es como a mi me gusta el chocolate. ¡Amargo!
mousse de chocolate
INGREDIENTES para un molde de 22/23 cm
Para la base
  • 20 galletas Oreo enteras.
  • 50 gr. de mantequilla 
Para la mousse
  • 250 gr. de chocolate negro mínimo 52%
  • 30 g de mantequilla sin sal. 
  • 4 claras de huevo L
  • 200 gr. de azúcar 
  • 500 gr. de nata liquida para montar
Para la cobertura de nata
  • 250 gr. de nata  para montar montada 
  • 1 cucharada de azúcar 
  • ½ cucharadita de vainilla (opcional)
PREPARACIÓN
  1. Hacemos la base. Encendemos el horno a 170º.
  2. Picamos las galletas Oreo enteras con la mantequilla en una picadora.
  3. Extendemos en el molde, subiendo por los lados y horneamos unos 15 minutos. Y ponemos a enfriar.
  4. Mientras preparamos la mousse de chocolate. Fundimos el chocolate con la mantequilla en el microondas. Cuidando que no se nos queme, así que cada 15 segundo sacamos y removemos.  Cuando esté fundido y homogéneo apartamos y dejamos enfriar.
  5. Hacemos un merengue para incorporar el chocolate, mezclando las claras con el azúcar y lo ponemos al baño maría hasta que el azúcar se disuelva totalmente. Ojo, siempre removiendo y sin que llegue a hervir el agua porque se nos solidificaría las claras. 
  6. Una vez disuelto el azúcar en las claras, pasamos a la batidora y a velocidad alta batimos unos 5-6 minutos. Hasta que se forme un merengue bien brillante y firme.
  7. Incorporamos el merengue al chocolate
  8. Montamos los 500  gr. de nata con la cucharada de azúcar y de nuevo incorporamos a la mezcla anterior. Siempre en sentido envolvente.
  9. Verte sobre la masa de galletas que deberá estar completamente fría. Y a la nevera.
  10. Montar el resto de la nata (250 gr) con la cucharada de azúcar y la vainilla, hasta que esté bien firme.
  11. Verter la nata sobre la mousse.
  12. Ahora toca decorar como mas te guste. Virutas, galletas oreo molidas…o como en este caso que opté por un confeti de pétalos de flores.  
Flores comestibles

Manzana al romero con crujiente de almendra


Manzanas crumble
Una receta muy sencilla  para improvisar, ya que  podemos hacer con cualquier clase de frutas, en esta ocasión manzanas, pero queda estupendo con peras, plátanos, fresas…. de esos que haces con ingredientes de los que hay por casa y que queda riquísimo.  En verano si te apetece le añades una bola de helado de vainilla o un buen pegote de nata montada y lo sirves frío. Yo personalmente lo prefiero tibio y sin nada.
El romero le da un aroma diferente algo mas invernal, así que puedes adaptarla según la temporada.

PARA 6  PERSONAS

Para el relleno;
  • 5 manzanas algo ácidas yo usé fuji
  • 1/2 limón
  • 2 cucharadas soperas de azúcar moreno
  • ½ cucharadita de canela
  • 1 pizca de jengibre
  • 1 cucharada de mantequilla con sal
  • 1 ramita de romero (opcional)
Para el crumble;
  • 60 gr. de mantequilla
  • 70 gr. de harina
  • 2 cucharadas de azúcar moreno 
  • 150 de almendras en trocitos o molidas 
  • 1 poquito de canela
  • la ralladura del limón que usamos para el relleno
  • 1 pizco de sal.
PREPARACIÓN
  1. Precalentamos el horno a 180º
  2. Pelamos las manzanas las cortamos a taquitos  y las rociamos con zumo de limón para evitar que se pongan negras.
  3. Ahora añadimos las dos cucharadas de azúcar morena, la canela, el jengibre y la ramita de romero.
  4. Ponemos la sartén al fuego con la cucharada de mantequilla, añadimos todo y al fuego hasta que la manzana esté algo cocida y con bonito color dorado.
  5. Retiramos la ramita de romero y repartimos todas las manzanas en los cacharritos individuales con el juguito que han soltado y todo.
  6. Dejas enfriar.
  7. Por otro lado mezclamos la harina, con la mantequilla fría ( no hace falta que esté a temperatura ambiente), el azúcar, las almendras molidas, la pizca de sal y la canela,  amasamos con los dedos como pellizcando haciendo  que se formen trocitos.
  8. Ahora solo falta disponer en trozos encima de las manzanas y meter al horno con fuego solo en la parte alta hasta que esté doradíto.
postre de Manzana crujiente